Archivos para 16 enero 2015

El concepto de autoridad en la «Historia» de Gonzalo Fernández de Oviedo

Portada de la Historia de Gonzalo Fernández de Oviedo

Portada de la Historia de Gonzalo Fernández de Oviedo

“Es cosa difícil hacer las cosas viejas nuevas; e a las nuevas dar auctoridad; y a las que salen de lo acostumbrado, dar resplandor; a las obscuras, luz; y a las enojosas, gracia; e a las dudosas, fe”, avisaba Gonzalo Fernández de Oviedo, citando a Plinio, en las primeras páginas de su Historia (I: 10-11). El ambicioso proyecto de Oviedo se encontraba ante la dificultad de tratar de explicar “a todas las repúblicas del mundo” tanto el carácter radicalmente nuevo como “la amplitud e grandeza destos Estados que guardaba Dios a vuestra real corona de Castilla” (Historia, I: 10). Esta misma preocupación por la difícil credibilidad de sus descripciones e informaciones se había hecho presente también en el proemio del Sumario. En uno y otro lugar, Oviedo se presenta a sí mismo como una autoridad y se esfuerza a la hora de informarnos sobre las fuentes de esta autoridad, sobre los distintos elementos en los que él fundamenta el crédito que merece su obra. El marco del concepto de autoridad que Oviedo reivindica para sí en un contexto fundamentalmente retórico como el de los proemios será coherente con el que él aplique a otros a la hora de elegir las fuentes a partir de las que construir su relato.

La revista Hispanófila (University of North Carolina at Chapell Hill, EE.UU.) publicaba en su número 171 un trabajo en el que trato de mostrar cómo funcionan esas diferentes fuentes de autoridad en el que fuera el primer cronista de Indias:

Baraibar, Álvaro, «El concepto de autoridad en la Historia general y natural de las Indias de Gonzalo Fernández de Oviedo», Hispanófila, 171, 2014, pp. 45-57.

Jesús Carrillo, al estudiar al “Fernández de Oviedo historiador”, ha analizado espléndidamente cómo operan aspectos como el desarrollo de su actividad profesional, su pertenencia a la Casa Real o su condición de hidalgo a la hora de presentar su obra como investida de una autoridad superior a la de otras personas que también escri­bí­an sobre el Nuevo Mundo.[i] Por otro lado, Oviedo se presenta a sí mismo como un nuevo Plinio a la hora de acometer la labor de describir la naturaleza americana. Como hiciera aquel gran autor, Oviedo quiere escribir para su emperador la historia natural de las nuevas tierras descubiertas. Sin embargo, cuando el cronista acomete la labor de descripción de esa nueva realidad nos encontramos ante alguien que da un salto cualitativo y que se aleja de la autoridad de los clásicos, apostando claramente por la experiencia personal vivida como testigo de vista (ver el «Estudio preliminar» a mi edición del Sumario de Fernández de Oviedo).

El Nuevo Mundo representa una nueva realidad, desconocida hasta el momento y esto es algo que hace especialmente interesante estudiar cómo reaccionan quienes viajan a aquellas tierras y quieren describir lo que allí se encuentran. El espacio de experiencia y el horizonte de expectativas de los españoles que viajaron a las Indias Occidentales se encontraron con un mundo para el que no tenían explicación, con sociedades y naturalezas diferentes, con otros espacios de experiencia y horizontes de expectativa fruto de su particular devenir histórico, de sus tradiciones, de su forma de comprender el mundo y sus esperanzas de cara al futuro y lo que de él pudieran esperar. De la convivencia y contacto, difícil y violento en la mayor parte de los casos, de estos dos mundos irá surgiendo un nuevo espacio de experiencia americano, con su propia lógica y dinámica. Las fuentes de autoridad, contempladas desde esta perspectiva del espacio de experiencia y el horizonte de expectativa, sufrieron un reacomodo que resulta evidente ya en Gonzalo Fernández de Oviedo y que tendrá su desarrollo en los cronistas de Indias que escribieran posteriormente.[ii]

En este contexto, Oviedo acometió la labor de escribir el Sumario de la natural historia de las Indias y, de una forma más ambiciosa, la propia Historia general y natural de las Indias. Y no lo hizo como obras al margen de su labor escritora, anterior y posterior, más centrada en la península o como una nueva etapa que rompiera con lo precedente, sino como una parte más de la historia de la monarquía castellana, como una plasmación más, tal vez de las más importantes, de la gloria del imperio castellano. Se trataba en realidad de la elaboración de un discurso oficial, un relato, en el que el objetivo era insertar los nuevos territorios descubiertos en la historia de la monarquía castellana. Fruto del reacomodo de las fuentes de autoridad en ese nuevo espacio americano, las estrategias discursivas variarán y se adaptarán a la nueva realidad. Como veremos, Oviedo es un gran ejemplo de ello.

[i] Carrillo Castillo, Naturaleza e imperio (Aranjuez, Ediciones Doce Calles, 2004, pp. 31 y ss.), texto que sigo en muchos momentos de este y otros trabajos.

[ii] Sobre los conceptos de “espacio de experiencia” y “horizonte de expectativa”, ver Koselleck, Futuro pasado (Barcelona, Ediciones Paidós, 1993), y para una mirada sobre algunos cronistas del siglo XVI desde esta perspectiva, Baraibar 2011.

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